Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, una jornada dedicada a la igualdad entre hombres y mujeres, por lo que es justo reconocer los logros obtenidos en este sentido. Lamentablemente, después de 100 años celebrando este día a nivel mundial, todavía existen desigualdades en todos los ámbitos: social, económico, cultural, etc. Especialmente preocupantes son las dificultades que la mujer experimenta en el ámbito laboral, por eso considero oportuno que todos nos detengamos a pensar un momento en cuál es la situación real de las mujeres que trabajan.
El 25% de las mujeres trabaja a tiempo parcial, frente al 3% de los hombres. El paro femenino en España es el más alto de toda la Unión Europea. Las mujeres españolas ganan 5.300 euros menos al año que los hombres. El paro femenino no para de crecer; de enero de 2010 a enero de 2011 ha aumentado en un 1,8%, y de enero a febrero de 2011, un 6,6%
Un 40% de las mujeres de las Islas Baleares no trabaja porque debe ocuparse de las tareas del hogar, un porcentaje que en el caso de los hombres es del 9,8 %, datos que demuestran que la desigualdad laboral por motivos de sexo perdura, según datos del sindicato CCOO. Además, el 35% de las mujeres que buscó un empleo en 2010 declara no haberlo hecho para poder cuidar de niños, de enfermos y otras personas dependientes, o por responsabilidades familiares, mientras entre los hombres el motivo principal es que están cursando estudios o recibiendo formación en un 23,5 % de los casos (frente al 17,7% entre las mujeres).
Baleares acapara la mayor caída de empleo femenino por cuenta propia. El número de autónomos no ha dejado de caer desde que la crisis económica se convirtiera en una realidad en mayo de 2008. Nuestra comunidad acaparó en 2009 el 12% de la pérdida de empleo femenino por cuenta propia, lo que la convierte en la región que registró un mayor descenso de mujeres afiliadas al Régimen Especial del Trabajador Autónomo (RETA). Así lo constata la Federación de Trabajadores Autónomos (ATA) en un estudio que recoge que el ritmo de pérdida de empleo autónomos masculino desde el inicio de la crisis ha duplicado al experimentado por las mujeres.
La grave crisis económica que estamos atravesando afecta en destrucción de empleo y provoca un gran aumento del paro, tanto para hombres como para mujeres. Pero las mujeres parten de una situación mucho peor y en este último año todavía se ha agravado más.
Esta situación que acabo de describir es otro de los ‘logros’ de los socialistas. Los de Antich, los defensores de la mujer, los que se hartan de decirnos que la izquierda es la única que se preocupa por las desigualdades sociales, los que nos acusan de paralizar la Ley de Igualdad en el Parlament… los que llevan años tolerando esta situación. Quieren una nueva ley y no se han preocupado de aplicar ni un solo artículo de la que ya está vigente, sólo porque es obra del Partido Popular.
No se han molestado en aplicar una ley que nació en 2006 y que podría haber minimizado el índice de paro entre las mujeres baleares, una ley que obliga a incorporar un plan de acción para la ocupación de las mujeres dentro del marco del plan de ocupación de las Islas Baleares y que pone especial atención en situaciones como el primer empleo, mujeres mayores de 45 años que nunca hayan trabajado fuera de casa, discapacitadas, en situación de riesgo de exclusión social, etc. Una ley que contempla medidas como la flexibilidad de horarios, servicios de ayuda a domicilio para el cuidado de mayores, dependientes o niños, la creación de guarderías laborales y algunas otras medidas que abogan por la corresponsabilidad de géneros.
En el PP somos conscientes de la situación real de las mujeres y proponemos soluciones reales para acabar con ella. A nosotros no nos basta con felicitar a la mujer trabajadora en su día, no somos partidarios de desearles lo mejor y quedarnos de brazos cruzados. Nosotros actuamos y lo hacemos convencidos de que un cambio es posible.
Por todo ello quiero felicitar, no sólo a las mujeres trabajadoras, sino a todas las personas que luchan cada día por lograr una igualdad real.
